Es una posibilidad, pero parece que ningún gobierno en todo el mundo la ha considerado seriamente.
Imaginemos que dejamos quebrar a un banco grande de un estado. Esto supone de forma inmediata que todos los depósitos existentes en los mismos se bloquean y no pueden ser reintegrados por sus titulares, hasta que se resuelva la quiebra. Muchas personas tendrán problemas para vivir, las empresas para pagar a sus trabajadores,...etc. Inmediatamente, los clientes de otros bancos pueden pensar lo mismo y proceden a retirar sus depósitos por prudencia. Contrariamente a lo esperado, como ningún banco tiene ni un 10% de sus depósitos disponibles, la solicitud produce el cierre del banco, aunque no tuviese problemas previos, y así sucesivamente. De forma más rápida que lenta, se comienzan a bloquear todos los bancos y la economía se detiene por falta de medios de pago para dar contrapartida a los movimientos de bienes reales. Si no se puede sacar dinero del banco o realizar una transferencia, no se puede pagar; si no se paga no se vende; si no se vende no se produce,...etc.
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